Alejandría y el Hermetismo - Filosofía Hermética La Posada de Hermes
Filosofía Hermética
Libros hermetismoVideos Filosofía

Revista filosofia

Inicio
Filosofía Hermética
¿Que es la Filosofía?
Buscando en el pasado
Las escuelas de misterios
La Tradición Hermética
¿Quién es Hermes Trismegisto?
Los textos Herméticos
Alejandría y el Hermetismo
  La fundación de Alejandría
  El esplendor de Alejandría
  La Biblioteca de Alejandría
  La escuela Neoplatónica
  La destrucción de la Biblioteca
  Hipatia de Alejandría
La ocultación de la Sabiduría
Renacimiento y Hermetismo
  Los orígenes del Renacimiento
  El concilio de Florencia
  Ficino y la escuela de Florencia
  Discípulos de la escuela
  La escuela de Atenas
  El último filósofo: G. Bruno
La transmutación hermética
Símbolos, mitos y leyendas
Religiones y Filosofías
La tabla Esmeralda
Biblioteca Hermética
Palabras sabias
Directorio de enlaces
Giordano Bruno
Hipatia de Alejandría
Rafael, Escuela de Atenas

Alejandría y el Hermetismo

 

 

    Fue en la ciudad egipcia de Alejandría donde la Tradición Hermética acabó de constituirse. Y no es casual, sino debido a razones histórico-geográficas y simbólicas, que fuera en Egipto, y no en otro lugar, donde esta tradición comenzaría a irradiar su influencia a todo Occidente.

    Como señala Plutarco, en tiempos de los faraones este país recibía también el nombre de "Khem", que significa "tierra negra" como ya sabemos, de donde proviene –con el añadido del artículo árabe al– la palabra Alquimia, la ciencia hermética que contiene los sagrados misterios de los sacerdotes egipcios, los cuales en realidad conformaban una entidad intelectual cuya autoridad espiritual emanaba directamente del dios Thot, el mensajero del Conocimiento, deidad esencialmente civilizadora (dona a los hombres la escritura junto a las ciencias y las artes de la Cosmogonía), que como ya dijimos entre los griegos tomó el nombre de Hermes y el de Mercurio entre los romanos.
Biblioteca de Alejandría
 

     Asimismo, existe otro dato tradicional de origen árabe que viene a confirmar lo que decimos; se trata de la expresión "La Tumba de Hermes", que es como se designaba antiguamente a la mayor de las pirámides de Egipto, expresión que también puede extenderse a las dos restantes que están a su lado. En este sentido, esa misma fuente tradicional asegura que en dicha pirámide se encierra la Ciencia Sagrada transmitida por Hermes (identificado con el profeta Idris o Henoch) desde los tiempos antediluvianos, en clara alusión a la civilización Atlante, remontándose a través de ésta hasta la propia Tradición Primordial.

    Se afirma también que la referida pirámide guarda esa Ciencia no en forma de documentos o inscripciones jeroglíficas, sino "fijada" en su propia estructura exterior e interior, pues en verdad se trata de un auténtico modelo simbólico del Cosmos, al cual refleja en todas sus proporciones y medidas. Por consiguiente, es al conocimiento de lo que ese modelo expresa al que en realidad alude "La Tumba de Hermes", expresión que también sugiere el carácter secreto y velado que dicho conocimiento tomó a partir de un momento dado en el devenir de la historia humana.

    Por todo ello, no debe resultar extraño que ese resurgir del Arte y la Ciencia de Hermes acaecido en los primeros siglos de nuestra era se diera precisamente en Alejandría, es decir en tierra de Egipto, y al que contribuyó notablemente la influencia griega, sobre todo a través de la filosofía platónica y pitagórica, en gran parte heredera de los misterios órficos y las tradiciones de los antiguos pueblos helenos, de origen igualmente primordial. A esto habría que añadir el aporte recibido de otras corrientes tradicionales, como el judaísmo, el recién nacido cristianismo, el gnosticismo no dualista y la cosmología astral de los sacerdotes caldeos, que llegaron a Alejandría, junto a otros sabios orientales (sobre todo hindúes y budistas), a través de las grandes rutas trazadas varios siglos antes por Alejandro Magno.

    Pero la Tradición Hermética, bajo la forma que adoptó a partir de entonces y tal y como ha llegado hasta nuestros días, es fundamentalmente de origen greco-egipcio, lo que le permitiría propagarse con rapidez por todos los países donde estaba implantada desde antiguo la cultura griega, o mejor greco-latina: prácticamente por toda la cuenca mediterránea, el Asia Menor y el Próximo Oriente. De ahí las constantes referencias a Hermes y a la doctrina hermética entre los filósofos, magos y teúrgos de los más diversos países y regiones, lo cual dio lugar a una comunidad de pensamiento, ligada con la "cadena áurea" inmemorial, que bajo el influjo espiritual-intelectual del Mensajero de los dioses nutrirá y estará presente en todas las corrientes esotéricas y sapienciales forjadoras de la identidad cultural de Occidente.

 

25 de Noviembre de 2002

Actualizado el 23 de Junio de 2003

Revisado el 14 de mayo de 2005

Queda prohibido explícitamente la reproducción o distribución del texto



COMENTARIOS:

Haz clic en el triángulo azul, para ordenar los comentarios por Orden Cronológico inverso (recomendado)




   

http://laposadadehermes.eresmas.com

Copyright 2001-2016

La posada de Hermes: Google+ - Política de Privacidad - Contacto